Ayuno intermitente: salud del cuerpo, orden interior y mayordomía del cuerpo delante de Dios
- Dr. Sebastián Puchi Duran

- hace 3 días
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Actualizado: hace 3 días
Introducción Ayuno intermitente
Como médico, y también como creyente, no puedo separar la salud del cuerpo de una visión integral del ser humano. Creo firmemente que nuestro cuerpo no es un error ni un accidente, sino una creación perfecta de Dios, diseñada con sabiduría, orden y propósito.
La Palabra de Dios nos recuerda:
“¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en ustedes, el cual tienen de Dios, y que ustedes no se pertenecen a sí mismos? Porque han sido comprados por precio. Por tanto, glorifiquen a Dios en su cuerpo.” (1 Corintios 6:19–20, LBLA)

Desde esa convicción profunda, en mi práctica médica he abordado el ayuno intermitente no como una moda, sino como una herramienta concreta para ordenar el metabolismo, recuperar la salud y ejercer una buena mayordomía del cuerpo que Dios nos ha dado.
En este artículo quiero explicarle, de manera clara y sencilla, cómo utilizo el ayuno intermitente —especialmente el ayuno de 24 horas— con mis pacientes, por qué funciona y cómo se vive en la práctica.
La base científica: qué ocurre en la célula cuando el cuerpo deja de recibir alimento
![]() | La comprensión moderna del ayuno no surge de tendencias recientes, sino de descubrimientos científicos profundos. En el año 2016, el biólogo japonés Yoshinori Ohsumi recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por descubrir los mecanismos de la autofagia, un proceso celular fundamental para la vida. La autofagia es un sistema interno mediante el cual las células degradan y reciclan componentes dañados o innecesarios para obtener energía y mantener su funcionamiento. Este proceso se activa con mayor intensidad cuando el organismo enfrenta escasez de nutrientes, como ocurre durante el ayuno. |
Este descubrimiento permitió comprender, desde la ciencia, que el cuerpo posee mecanismos de autorregulación y reparación que se expresan con mayor claridad cuando se le da descanso metabólico. No se trata de dañar al cuerpo, sino de permitirle volver a operar según el diseño para el cual fue creado.
Desde la medicina clínica, este conocimiento no se utiliza para promover prácticas extremas, sino para comprender por qué el ayuno, bien indicado, puede generar beneficios reales y medibles en la salud metabólica.
¿Qué es el ayuno intermitente?
El ayuno intermitente es una forma de organizar los tiempos de comida, alternando períodos en que se come con períodos en que no se come, manteniendo siempre una buena hidratación.
No es una dieta estricta ni un castigo. Es una forma de devolverle al cuerpo el orden que naturalmente fue creado para tener, evitando comer todo el día sin descanso.
En la práctica clínica, no todos los tipos de ayuno cumplen la misma función:
Ayuno 16/8: lo utilizo principalmente para mantener el peso y evitar volver a subir, una vez que la persona ya ha logrado resultados.
Ayuno 18/6 o 20/4: sirven como un paso intermedio, un apoyo para quienes necesitan adaptarse antes de llegar a un ayuno más prolongado.
Ayuno de 24 horas (una comida al día): es el que utilizo cuando el objetivo es bajar de peso de verdad, especialmente en personas que llevan años luchando sin resultados.
Cada uno tiene su lugar, pero no cumplen el mismo propósito.

Qué ocurre en el cuerpo durante el ayuno
Cuando dejamos de comer por varias horas seguidas, el cuerpo deja de depender del azúcar que viene de los alimentos y comienza a usar la grasa que ha ido acumulando con el tiempo.
Dicho de forma simple: al no comer constantemente, el cuerpo tiene por fin la oportunidad de usar sus reservas.
Este descanso digestivo no es algo peligroso. Al contrario, es algo que el cuerpo sabe hacer muy bien, porque fue diseñado para ello. La ciencia moderna ha confirmado que, en este contexto, se activan procesos de adaptación celular que favorecen el equilibrio metabólico.
Ayuno de 24 horas y resistencia a la insulina
Quiero detenerme en un punto muy importante. En la gran mayoría de las personas con sobrepeso, el problema no es la cantidad de comida, sino que el cuerpo está acostumbrado a tener la insulina siempre alta, lo que impide usar la grasa acumulada.
El ayuno de 24 horas, también conocido como una comida al día, permite que la insulina baje de forma sostenida y que el cuerpo vuelva a responder correctamente.
Es en este punto donde, finalmente, la baja de peso comienza de manera real y natural.
Una comida al día: orden, constancia y disciplina | |
Para que este método funcione, hay algo clave: debe hacerse todos los días, de forma continua. Idealmente:
Hacer ayuno día por medio no sirve para bajar de peso. No produce cambios reales ni resultados sostenidos. Yo suelo recomendar hacerlo por períodos, por ejemplo:
El peso ideal no es un número único. Cada persona define su objetivo dentro de un rango razonable, según su cuerpo, su historia y sus expectativas. | ![]() |
Ejercicio diario: cuidar el cuerpo que Dios nos dio
El ayuno no significa inmovilidad. Al contrario, recomiendo al menos 10 a 20 minutos diarios de ejercicio, idealmente en el hogar.
Puede ser:
Ejercicios simples de fuerza
Movimiento activo
Caminata o movilidad
Este pequeño gesto diario le dice al cuerpo que sigue siendo fuerte, útil y vivo.
Alimentación en la única comida del día
La mejor recomendación práctica es que esa única comida diaria sea principalmente proteína vegetal.
Recomiendo alimentos simples y conocidos, como:
Legumbres
Quinoa
Proteína de soya o carne de soya
La comida debe ser moderada, suficiente para nutrir, no para compensar el ayuno. Comer con orden también es una forma de disciplina y cuidado personal.
Experiencia real con pacientes
Quiero transmitir tranquilidad. La mayoría de las personas llega con miedo, pensando que este método será muy difícil. Sin embargo, tras un período de adaptación, la gran mayoría agradece el proceso y confirma que no es tan complejo.
En mi experiencia:
No hemos tenido accidentes médicos cuando el ayuno está bien indicado.
El descenso promedio es cercano a 5 kg por mes.
Esto no se logra por fuerza de voluntad, sino porque el cuerpo vuelve a funcionar como fue creado.
Una mirada espiritual:
Jesús mismo dijo: “Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.” (Mateo 6:33, LBLA)
Ordenar la alimentación, cuidar el cuerpo y recuperar la salud no son fines en sí mismos. Son parte de una vida ordenada, donde Dios ocupa el primer lugar.

"Creo profundamente que la verdadera sanidad comienza cuando el cuerpo, la mente y el espíritu vuelven al orden para el cual fueron creados.
El ayuno intermitente, bien indicado y vivido con disciplina, es una herramienta sencilla y poderosa para recuperar la salud, pero siempre recordando que toda buena dádiva viene de Dios.
Mi deseo es acompañarle en este proceso con responsabilidad médica, claridad y respeto, confiando en que el Señor Jesucristo guía cada paso cuando ponemos nuestra vida en Sus manos.
En el nombre de Jesús, amén." Atte.- Dr. Sebastián E. Puchi Durán
Puchi Clinic






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